Reflexión del Amor según 1 Corintios 13

Sin títuloa) El amor es lo más importante, 1 Corintios 13:1-3.

1) El versículo uno nos enseña que podemos hablar en lenguas y no caminar en amor. Aquellas lenguas expresadas se convierten en un ruido que molesta el oído. El címbalo bíblico de aquella época hace referencia a dos platillos de bronce o cobre, que producen un sonido al chocarlos. Hablar lenguas sin un corazón guiado por el amor, es un sonido que no bendice ni edifica…

2) Lo mismo ocurre con el conocimiento de misterios, profundas revelaciones y una gran fe según el versículo dos. Puede suceder que tengamos grandes y poderosos conocimientos de Dios o de la teología cristiana, o quizá una fe tan grande que logre maravillas sobrenaturales, pero de nada sirve si no hay amor.

3) Es muy interesante reflexionar a la luz del tema el versículo tres. Vemos aquí varias expresiones físicas de amor. Pero Pablo nos dice que incluso vender nuestros bienes para repartir entre los necesitados, no sirve de nada si no hay verdadero amor. En aquella época algunos hacían cosas como esas e incluso quemarse en vida para inmortalizar su nombre, pero detrás de todo eso había un motivo egoísta, su deseo era figurar y ser reconocidos entre los hombres.

b) Cualidades del amor, 1 Corintios 13:4-7.

1) En primer lugar veamos el significado desde el idioma griego. Aquí la palabra amor se traduce del griego “agape” que indica amor incondicional, procura el bien del ser amado, por eso indica sacrificio, por ejemplo Juan 3:16 “Porque de tal manera amó (en griego “agapao”) Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”.

2) El amor es sufrido y benigno. El término sufrido indica largura de ánimo, esperar con paciencia. Es tener control interno y externo en circunstancias difíciles. La palabra benigno indica actuar con bondad. Ser amable y compasivo.

3) El apóstol menciona ocho cosas que no hace el amor. Debemos tener en cuenta que Pablo está enseñando a la iglesia de Corinto por una serie de conductas que se estaban dando allí, y por tanto cada expresión implica una corrección para dicha iglesia (y por supuesto de gran utilidad para nosotros hoy).

4) El amor no tiene envidia, no debe existir tal cosa entre los hermanos pues Dios reparte los dones como él quiere y da a cada uno su respectiva gracia para que no haya diferencias. El amor no es jactancioso ni se envanece, entre ellos ninguno era más grande que el otro, pues lo necio del mundo escogió Dios para avergonzar a los sabios y a los fuertes, a fin de que nadie se jacte en su presencia.

5) El amor no hace nada indebido, ni busca lo suyo propio. Esto sin duda les recordaba que por amor no comerían de lo sacrificado a los ídolos afectando así a los más débiles. El amor no se irrita no guarda rencor, recordándoles que por amor no llevarían sus diferencias ante el tribunal de los incrédulos, sino que amor sufrirían el agravio. El amor no hace mal al prójimo, sino que vence con el bien el mal. El amor no se goza de la injusticia.

6) El versículo siete nos describe varias virtudes o capacidades del amor que si se hubiesen puesto en práctica en la iglesia de Corinto hubiera resuelto todos los problemas. El verdadero amor cree, confía, es paciente y lucha contra toda oposición y adversidad. Una afirmación fundamental en la Biblia es que “Dios es amor”, siendo el amor no sólo un atributo divino, sino la esencia misma de su ser.

c) La permanencia del amor, 1 Corintios 13:8-10.

1) La idea central del versículo ocho es que vendrá el tiempo en que los dones aquí expuestos cesarán. Es muy importante tener en cuenta cuando será ese momento. Hay quienes interpretan esto diciendo que ese tiempo fue el de la iglesia en su comienzo cuando ésta necesitaba ser confirmada, pero que hoy día aquellos dones no existen, esto se conoce como cesasionismo.

Sin embargo debemos mirar a la luz de las Escrituras que enseña Dios al respecto. En primer lugar Efesios 4:11-13 nos enseña que los cinco ministerios fueron dados hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo. Creo que nadie se aventuraría a decir que ya tiene todo eso, por tanto los cinco dones ministeriales siguen vigentes.

2) En segundo lugar según el texto de hoy 1 Corintios 13:9-10, los dones estarán vigentes hasta que venga lo perfecto, y esto sólo puede ser una referencia a la segunda venida de nuestro Señor Jesucristo. Es este evento el que marcará el final del ejercicio de los dones sobrenaturales. Mientras estemos en la tierra estos dones estarán vigentes, pues es en el cielo donde ya no serán necesarios. Debemos tener en cuenta que estos dones deben ser regidos o gobernados por el amor, pues es éste el que nunca dejará de ser.

d) Nuestro caminar en Dios es una continua revelación divina, 1 Corintios 13:11-13.

1) La expresión del apóstol en el versículo once nos muestra un periodo de crecimiento y madurez. Vemos la transición de la niñez a la adultez. El apóstol enseña a los corintios la necesidad de trascender de los dones al amor. La manifestación del poder de Dios es una bendición y una gran necesidad en medio de la iglesia de Cristo, pero además el creyente es llamado a crecer, es decir no sólo debe quedarse allí en el fluir de los dones, Pablo anima a la iglesia a crecer en el amor.

2) El apóstol citó anteriormente que la niñez espiritual se veía en la iglesia cuando los hermanos andaban en celos, contiendas, disensiones y conflictos. Pero la madurez se vería al caminar en amor, eso es andar en el camino excelente. Entonces la madurez espiritual no se mide por los dones del Espíritu Santo en el creyente, sino por el fruto del Espíritu de Dios en su vida, en otras palabras la madurez tiene que ver con el carácter, y el poder tiene que ver con el servicio, y con ambos debemos glorificar al Señor.

3) En los versículos doce y trece Pablo enseña que actualmente vemos oscuramente y en parte, pero viene un tiempo más glorioso cuando el conocimiento será mayor y mcuho más experimentado; y por eso debemos cultivar la fe, la esperanza y el amor. En buena medida el corazón humano requiere ser sanado y restaurado de aquellas experiencias dolorosas del pasado que afectan su presente para recibir con plenitud el amor de Dios, y fluir en él. Sólo así podemos obedecer el gran mandamiento: Amar a Dios con todo nuestro ser y a nuestro prójimo como a nosotros mismos.

Escrito por Pastor Gonzalo Sanabria. – Reflexión del amor según 1 Corintios 13 –

 Te invitamos a leer: “DIOS TRANSFORMA EL CAOS EN BENDICIÓN”.

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